En estos días, hemos asistido una movilización a través de Internet, desde donde se ha querido hacer visible ciertos
aspectos del anteproyecto de ley de economía sostenible. Aunque el #manifiesto es mucho más amplio, al final se han centrado las
objeciones a lo relacionado con los cortes de Internet a internautas, la creación de una Comisión de Propiedad Intelectual que sea quien tome ciertas decisiones en lugar de una autoridad jurídica. La denuncia de que eso supondría estar a un paso de la censura, que va contra la libertad de expresión, etc.

A raíz de estos acontecimientos, una no se queda igual, porque de repente, se han producido ciertas “anormalidades” que son increíbles.

El hecho de que un grupo de personas, con mayor o menor relevancia, pero todas ellas conocidas en el “mundo Internet” hicieran un manifiesto, entra dentro de “lo esperable”. Sin embargo, al adhesión masiva de internautas, el twitter echando humo, el intercambio de todos con todos, sobre cómo era posible que dicho anteproyecto de ley se fuese presentar. Acto seguido el Ministerio de Cultura decide llamar a un grupo de internautas reconocidos con quienes “discutir” sobre el tema. Sorprendente, los “medios tradicionales” se quedan fuera, así se ha quejado “El mundo” y “El País” ya no son referente informativo, hay otras fuentes :-).

Luego, todos podemos estar o no de acuerdo con las personas convocadas a ese encuentro con la Ministra, pero algo que hay que agradecer y que hasta ahora es un comportamiento bien, pero que bien raro, es que los convocados dejaran bien clarito que ellos no representaban a nadie excepto a ellos mismos, que ellos no eran los representantes de los internautas, que internautas somos muchos y bien diferentes. Creo que se echó en falta principalmente a alguno de los abogado expertos en temas de Internet, a todos se nos ocurren por lo menos 3-4 nombres sin pensar, más esos otros que no conocemos por su labor más en la sombra. Por otra parte, el twittear la reunión en directo, dio una sensación de transparencia, a la que no estamos acostumbrados pero que siempre nos gustaría tener.

Y bueno qué decir de todas la movilización por Internet, impresionante, el manifiesto ha sido anónimo, creado gracias a la red, apoyado por cientos de miles de ciudadanos, difundido por todos, una forma de hacer contraria a la empleada por “los políticos” que lo hacen a punta de insultos, de dictar leyes redactadas a escondidas y decretazos. Las nuevas formas de comunicación han sido un éxito, el twitter se reveló como una herramienta increíble para el seguimiento de todos los movimientos que se estaban produciendo, en facebook se empezaron a recoger adhesiones y a convocar las concentraciones, la recogida de firmas, todo en 24h y claro cuando llegamos a este punto, muchos nos planteamos: ¿porqué de repente se moviliza tanto la gente, con algo que parece tangencial como Internet? aquí seguramente habrá todo tipo de opiniones o suposiciones, pero yo voy a compartir la mía ;-).

El hecho de que los convocantes no fueran “los mismos de siempre” (partidos o sindicatos o instituciones o asociaciones ) hizo que nos sintiéramos “interpelados”, a ello hay que sumar la posibilidad de seguir “en directo” lo que estaba pasando, nada de filtrado sobre filtrado sobre filtrado…que quien twittea ya está filtrando, vale, pero es el mínimo filtro.No creemos en los políticos, por tanto, cuando hablan otros nos mantenemos a la escucha.

En medio de esta crisis económica, lo que parece que nos debería movilizar es el trabajo o el paro, según se mire, pero no es así, hay pequeñas manifestaciones de afectados directos, pero no se han hecho manifestaciones conjuntas. ¿Por qué ? Seguramente porque el “trabajo” ya está demasiado mediatizado por los sindicatos, a todas luces vendidos y que no tienen ningún interés en los trabajadores, eso lo sabemos de sobra, en las reformas laborales siempre quien sale perjudicado es el trabajador. Conclusión, para qué vamos a movilizarnos si nos van a traicionar y vender, mejor salvamos el culo como mejor podamos.

La vivienda, por la vivienda si que nos movilizamos, de la misma manera que lo hemos hecho por la defensa de los derechos en Internet. Y hubo los mismos síntomas, nosotros decidimos cuando, cómo y donde nos movilizábamos, no queríamos la intervención de los partidos, fue una movilización ciudadana, que empezó con un mail y un pásalo (ahora hemos evolucionado al twitter) y hubo movilizaciones más de 2 años,se reivindicó un derecho constitucional, el derecho a una vivienda digna, se hizo un análisis crítico de lo que suponía el ladrillo en la economía española, una planteó lucha por el alquiler social universal entonces estalló la burbuja inmobiliaria, “los políticos se empezaron a hacer cargo de la vivienda”, empezó la crisis, los mediadores, potenciación de la VPO (engaños de los políticos para seguir con la política del ladrillo), en fin, seguimos sin casa pero ya aparecieron los políticos que “solucionarían” los problemas.

La educación, la sanidad, otros ámbitos infectados por la presencia de sindicatos vendidos de los que ya estamos tan cansados, que provocan la inmovilización, siendo ambos pilares importantes para el bienestar social.

Sin embargo, cuando tenemos un espacio propio, importante en nuestra vida, se demuestra que lucharmos por él, eso ha pasado estos días con Internet, sin representantes, nos autoorganizamos, decidimos cómo queremos actuar y cuando, nos ponemos de acuerdo, nos conocemos, tomamos las decisiones, reflexionamos, todo ello libremente, es democracia directa o algo parecido. Somos todos nosotros quienes tomamos la iniciativa, quienes queremos pensar cómo hacer las cosas, no tenemos un pensamiento único, no somos iguales, ni pensamos de la misma forma pero si queremos escuchar al otro, porque el otro es como yo. Se genera una fuerza colectiva que nos fortalece a todos, nos sentimos parte de una comunidad, estamos defendiendo un bien común, Internet, defendemos la libertad que nos proporciona.

Por eso, cuando leo que hacer las concentraciones nos debilita, creo que no es cierto, las concentraciones posiblemente no tengan como función ser masivas, tan solo un punto de encuentro en un “paseo vespertino”, un sitio donde sabemos que vamos a encontrar amigos, donde nos vamos a ver las caras, un espacio amigo. No es como en las “clásicas” concentraciones, donde la fuerza está en el número porque es una incógnita, en nuestro caso, antes de concentrarnos sabemos que somos muchos, ya nos hemos conocido en Internet, así que sabemos a ciencia cierta que no estaremos todos, pero aún así está bien vernos :-).

Gracias a todo el mundo, por estos días tan apasionantes 🙂

Seguimos.