En un mundo donde el trabajo es el motor y eje de la vida, me parece interesante pararse a pensar en lo que plantea Lafargue en su libro “El derecho a la pereza” (enlace al texto íntegro en francés, esperamos subir pronto una version en español).

El trabajo en tanto que asalariado y obligatorio no deja de ser un formato de esclavitud, una prostitución de nuestro tiempo. Nada que ver con el invertir tiempo en inventar, investigar, estudiar, hacer, hackear, crear, todo ello fruto de la actividad humana libre.